Tecnología biométrica transforma el sector hotelero. Conoce cómo

Los avances tecnológicos están innovando en procesos como el reconocimiento físico e intransferibles como la voz, huellas dactilares, el iris del ojo, patrones faciales hasta la forma de andar de cada persona, elementos que determinan la identidad de un cliente. Esta tecnología conocida como biométrica está transformando el sector hotelero con ventajas tanto para el dueño como el huésped.

Tecnología biométrica en los hoteles, ¿cómo transforma al sector?

Javier Mendoza, director general de IT Hotel, explica que hay dos tipos de biometría: la estática que mide la anatomía del usuario con huellas digitales, la geometría de la mano o el análisis del iris; y la dinámica que mide el comportamiento del usuario.

Su uso en el sector hotelero ofrece alternativas de seguridad para el acceso a las instalaciones del hotel, por ejemplo, a través de la huella dactilar, destaca. Esa aplicación brinda ventajas tanto para el hotelero como para el cliente. Por un lado el huésped no tiene que estar pendiente de localizar la llave.

Dentro de las  prácticas más comunes de autentificación están las siguientes:


  • Apertura de puertas de habitaciones por parte del cliente: el cliente a través de su voz pide que se abra la puerta para acceder a la habitación.
  • Control de servicios extra consumidos por el cliente: el cliente desea cargar a su reserva el importe de la cena en el restaurante y utiliza su huella digital para verificación de su identidad.

Actualmente, algunos hoteles como el Kube Hotel París ofrece un sistema de registro de huéspedes con huella dactilar para acceder a las habitaciones. También, el Hotel Nine Zero de Boston utiliza tecnología biométrica para reconocer a los huéspedes que acceden a la suite principal mediante lectura de iris.

Principal obstáculo

Uno de los principales obstáculos para aplicar la tecnología biométrica en los hoteles es el costo. La inversión que representa incorporar este tipo de tecnología aún es elevado lo que provoca su lenta implantación.

Además, la puesta en práctica de estos factores tecnológicos se ve obstaculizada por la desconfianza que genera hacia el consumidor. No obstante, la Sociedad Avanzada de Biometría (SAB), indica que la inversión en los productos de tecnología biométrica incrementó 7 veces más en los últimos años y las expectativas de crecimiento son mayores en el largo plazo.